Hay algunos con mucho morro

Homotecno, el 15/04/08 | Enviar a Twitter | 7 Comentarios


Aunque los que seguís con asiduidad los blogs del colectivo de servicios técnicos informáticos (como los que hay en mi lista de enlaces) ya habéis leído historias de todo tipo sobre el morro que tienen algunos clientes, he pensado en contaros una anécdota que nos pasó con uno a principios de año.

Circunstancias de la cliente: chica joven de unos 25 años, conocida mía (como mucha gente del pueblo), antigua compañera de “pandilla” de mi pareja y amiga de la novia de mi hermano. Esto lo comento para que veáis que a veces la confianza da asco.

portatil con base thumb Hay algunos con mucho morro Nos trae un portátil bastante antiguo y nos cuenta que en la Nochevieja pasada un tío suyo, en un momento de efusividad, le echa encima un vaso lleno de cava con la consecuente petada del ordenador. La cliente, ni corta ni perezosa, se coge un secador de pelo y está un buen rato echándole aire caliente para ver si así consigue resucitarlo. Para que el aire entrara bien por todos los lados coge un destornillador y hace palanca en el botón de encendido “para que se secara también por ahí”, dando como resultado lógico la rotura del antedicho botón. Le decimos que estamos hasta arriba de trabajo, que tardaríamos unos días en mirárselo, y nos contesta que le hacen falta los datos del disco duro (por si había que borrarlo) pero que puede esperar.

A los 3-4 días se pasa otra vez por la tienda y todavía no habíamos podido ni sacarlo de la bolsa (porque lo trajo en una bolsa de plástico junto con el cargador). Hablamos un poco con ella del caso y le explicamos que no estaría de más pensarse la adquisición de un portátil nuevo dado el precio al que estaban los de gama baja (sólo lo usaba para navegar por internet y hacer trabajos de la facultad). Como no parece muy interesada le explicamos por encima lo que le podría costar la reparación y los precios de portátiles nuevos de gama de entrada. Nos dice que se lo pensará.

Unos 3 días después nos aparece en la tienda con un portátil nuevo adquirido no sé dónde, y nos dice que era una oferta que había visto “que no podía dejar escapar”. Le urgía el trasvase de los datos para ponerse a trabajar enseguida y nos deja el nuevo para que le hagamos el servicio “hoy si puede ser porque sino suspenderé una asignatura”. El portátil era de la gama más baja posible: Acer con Celeron, Vista Basic y 80 gigas de disco duro dividido en 2 particiones. En estos casos lo que solemos hacer es sacar el disco duro del portátil viejo, lo metemos en una caja externa, lo conectamos al ordenador nuevo por USB y traspasamos todo lo que hay. Nos disponíamos a hacer eso mismo pero resulta que no nos cabían todos los datos en ninguna de las particiones del Acer ya que tenía el disco antiguo (también de 80 gigas pero en una sola partición) a tope.

Acordándonos de todos los parientes del tiparraco al que se le ocurrió particionar los discos duros en ordenadores nuevos (lo hacen casi todas las marcas) empezamos a examinar los datos para ver qué le pasábamos y qué no. Para no aburriros, lo importante del caso es que tuvimos que estar bastante más rato del previsto con este arreglo. Desgraciadamente no me acuerdo del tiempo exacto, pero cualquiera de vosotros ya se lo puede imaginar más o menos.

Viene la cliente, le damos los 2 ordenadores y le explicamos los datos que le hemos copiado. Nos confirma que estaba todo correcto ya que lo que ella necesitaba estaba en lo que le habíamos mudado. En un alarde de gilipollez generosidad, por ser quien era le paso una minuta por el trabajo realizado de 25 euros. Se queda mirando el albarán y me suelta el tan típico “ya pasaré”. Noté algo raro en su expresión pero no le di demasiada importancia.

Al cabo de una hora más o menos suena el teléfono y era la madre de la cliente. Aquí  ya tengo que hablar de memoria por desgracia, pero lo más bonito que oí fue “pero qué os habéis creído, cómo le cobráis esto a mi hija”, “ese trabajo no os habrá llevado más de unos minutos”, “es una exageración”, “encima que tardáis en mirárselo”… y así unas cuantas. Me pilló tan de sopetón que como buenamente pude intenté explicarle que eso de “unos minutos” ni pensarlo y le enumeré los pasos realizados en el trabajo. Al final se despide con “bueno, pues ya pasaré a pagaros”.

Y así hasta hoy, después de 3 meses todavía seguimos esperando a que pase a liquidar cabreado thumb Hay algunos con mucho morrolos 25 euros. Hay caraduras y caraduras, pero esto ya roza el esperpento: se compra un portátil en otro sitio sin ni siquiera pedirnos presupuesto y la muy jeta espera que le hagamos una mudanza de datos sin cobrarle!!! Y yo como un imbécil haciéndole una gracia en la minuta, si es que no tengo remedio, 7 años en la tienda y todavía me pasan estas cosas.

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A veces te dan ganas de instalar los Windows piratas

Homotecno, el 06/04/08 | Enviar a Twitter | 4 Comentarios


Ayer nos pasó uno de esos casos en los que te planteas si de verdad vale la pena pregonar a los clientes las bondades de ponerse un Windows original. Cuando en pos del control excesivo se perjudica al cliente legal haciéndole la vida imposible, dándole un hándicap comparativo con el que usa el sistema operativo pirata, las cosas no marchan demasiado bien.

El caso se refiere a un usuario que nos trajo un pc “de los de marca”, concretamente un HP tipo de esos que se anuncian por las noches en la teletienda: formato minitorre, Windows XP Media Center, pantalla e impresora también HP, etc. Lo que había ocurrido es que hubo una subida de tensión en su domicilio y le había chuscarrado la máquina. Después de las comprobaciones oportunas (en esos pcs de marca es un calvario trabajar pues las cajas son muy pequeñas y la disposición de los componentes parece pensada para tocar la moral a los que tengan que arreglarlos) concluimos que estaba tocada la placa base y la memoria, lo que el cliente aprovecha para cambiarse el conjunto placa+micro+memoria (y por suerte también la caja). Del ordenador anterior aprovechamos la tarjeta gráfica, el disco duro, el lector y la grabadora de DVD.

Para el cliente lo más importante era que se conservaran los datos, pues tenía una cantidad ingente de fotos sin guardar. Cuando montamos el ordenador vemos que Windows arranca perfectamente (el traslado de plataforma suele ser delicado porque a XP no suelen gustarle esos cambios bruscos) pero nos salía el famoso mensaje que de que el hardware del PC había cambiado y que había que volver a activar el sistema operativo. Hasta que no lo activas, no te hacer nada de nada. Como la placa era nueva y no podíamos poner controladores de ningún tipo, procedemos a activarlo por teléfono, proceso que lamentablemente hemos tenido que realizar muchas veces en estos años.

validarwindows A veces te dan ganas de instalar los Windows piratas

Normalmente después de escuchar las típicas locuciones grabadas, con el teclado del teléfono se introduce el código de números (que no veas lo largo que es) que te indica el asistente de activación y ellos te dan un contracódigo (igual de largo) que una vez puesto te activa Windows. Esto si todo va bien, sino después de esta acción te pasaban con un operador “humano” que te obligaba a repetir el código que previamente habías introducido, dictándote él el contracódigo no sin antes preguntarte si estabas usando la licencia en otro ordenador. Las últimas veces el proceso ya se realiza enteramente a través de un robot de grabaciones (supongo que el ahora el XP ya da un poco igual, estando el Vista).

Pues bien, hasta que conseguimos activar el producto tuvimos que realizar estos dos pasos:

- Llamamos y hacemos el proceso normal que hemos descrito. Cuando acabamos, la máquina nos dice que hay un problema. Seguidamente nos indica que vayamos al apartado “Cambiar clave del producto” y allí había que anotar la clave de Windows Original que llevaba el ordenador pegada a la tapa. Lo hacemos, aceptamos y volvemos a la ventana donde aparece el código que hay que anotar con el teclado del teléfono, pero esta vez es un código DIFERENTE y nos toca VOLVERLO a introducir. Cuando acabamos, la máquina nos lee la contraclave, la introducimos y ya podemos activar el producto.

Esto nos extrañaba porque era la primera vez que recordábamos haber tenido que volver a escribir la clave original del ordenador. Una vez perdidos unos 15 minutos por la tontería esta pasamos a seguir trabajando en el PC.

- Acabamos de instalar los drivers de la nueva placa base y reiniciamos. Automáticamente, nada más arrancar Windows nos vuelve a aparecer el mensajito de marras de que había que volver a activar (esta vez nos daba 3 días para hacerlo). Así que vuelta a empezar, y tenemos que REPETIR PASO A PASO, OTRA VEZ, lo que hemos contado en el primer párrafo, con el añadido de que entre medias el robot nos preguntó si habíamos comprado Ventanucos en el top manta. Desde luego no así, pero vamos venía a ser lo mismo: que si estábamos seguros que la licencia venía con el ordenador, si habíamos comprado el PC con el Windows instalado o lo habíamos adquirido suelto, y así unas cuantas.

En total unos 35 minutos de pérdida de tiempo absoluta por nuestra parte y gasto adicional al cliente final porque estos minutos entrarán en la factura de arreglo de su ordenador. Así pues, se da el caso de que ese usuario que había comprado su ordenador con el Windows legal se encuentra con que, además de haber pagado por el software, tiene que abonar más de media hora extra de mano de obra por activarlo. Cuando pienso que hay Windows piratones que ni siquiera interrumpen la instalación del mismo para poner la clave, me pregunto en qué mundo vivimos y qué concepto tienen las empresas que nos venden productos que en vez de facilitarnos las cosas a los legales, nos las complican hasta extremos absurdos.

Si esta es la idea que tienen de promocionar el software legal, mal vamos.

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