
No sé si troncharme ahora o después pufffff.
Valora este artículo:

No sé si troncharme ahora o después pufffff.
Valora este artículo:
![]()
Valora este artículo:
Este sí es, por fin, uno de los posts que tenía pensado realizar desde hace días pero que lamentablemente entre unas cosas y otras se ha ido retrasando hasta ahora.
En estos momentos tengo una línea en Simyo, y tienen activa una promoción bastante interesante si alguno de vosotros está barajando la posibilidad de pasarse a esta operadora. Esta oferta consiste en que si te vas a Simyo referido por una persona que esté allí ya, consigues lo siguiente:
- Primero, un premio de 10 euros si te vas a contrato (sea portabilidad o número nuevo) o uno de 5 euros si te vas a prepago.
- Segundo, tanto el que se pasa a Simyo como el que lo refiere entran en el sorteo de un Samsung Galaxy S2. Más info aquí.
Así que, aprovechando que soy el editor de este humilde blog y que aunque ya tengo un S2 soy un acaparador egoísta y quiero otro
, me ofrezco para ser vuestro referente si estáis pensando en iros a Simyo y no tenéis a mano ningún amigo o conocido que esté en esta operadora. Tan sólo escribidme a esta dirección de e-mail:
![]()
Indicando en el asunto “Simyo”. Os enviaré la información oportuna para que podáis daros de alta con la promoción activada. Es importante remarcar que esta promoción sólo se ofrece a clientes que no sean o no hayan sido de Simyo anteriormente.
Por si fuera poco, ahora mismo está vigente una promoción adicional por la que si tu número actual es de Orange, Vodafone o Movistar y lo portas a Simyo te llevas 50 euros de regalo (ver condiciones aquí). Si no es de alguna de las tres marías, también te compensan pero con 15 euros. Así que si sumamos todos los descuentos, la verdad es que estamos ante una oferta bastante irresistible.
Hablando de tarifas, personalmente opino que la tarifa del 5 es una de las mejores que hay en el panorama actual. Todas las llamadas, sean al operador que sean y a la hora que sea, te saldrán a 5 céntimos (mas el típico establecimiento de llamada). Tienes un consumo mínimo de 6,99 euros (realmente bajo) y, lo más importante y por lo que destaca, es que con esta tarifa te regalan 300 megas de internet todos los meses. Sabiendo que Simyo te permite realizar llamadas VoIP y también tethering, y teniendo en cuenta que el consumo de datos se computa de manera real (sin bloques), es definitivamente una tarifa rompedora. De hecho, yo la uso principalmente para conectarme a internet con el portátil usando un móvil Android como módem USB (o mediante wifi tethering). De vez en cuando la uso para alguna llamada larga o mensajes con el fin de amortizar el consumo mínimo y ya está.
Y todo esto… SIN COMPROMISO DE PERMANENCIA.
Valora este artículo:
Como muchos de mis followers en Twitter saben, últimamente he realizado algunos cambios en temas de telefonía móvil incluyendo cambio de número, de operadora y de terminal. Todo esto ha hecho que tenga varios posts en la cabeza a raíz de cosas que voy descubriendo o probando, pero la falta de tiempo hace que lo vaya postergando. Al final, lo normal es que esas ideas se vayan perdiendo (me doy cuenta de lo friki que soy cuando veo que lo primero que me ha venido a la mente después de esta última frase es “como lágrimas en la lluvia”) a medida que pasan los días.
Así que he pensado que, en vez de esperar y esperar para escribir un post “largo”, quizá es mejor ir escribiendo artículos cortos de temas concretos pero que pueden resultar de utilidad a algún lector.
El truco que os traigo en esta ocasión hará, según mi impresión y la de muchos otros, que la batería de vuestro smartphone dure un poquito más si usas Simyo o Jazztel Móvil (en realidad Jazztel usa la plataforma de Simyo para ofrecer sus servicios). Tened en cuenta que en mi caso particular y en los amigos que lo han probado estamos hablando de móviles Android, aunque supongo que en otros sistemas también se podrá hacer y se notará igualmente.
Vamos al grano. Si usas Simyo o Jazztel Móvil, en el menú de programas de vuestro teléfono tendréis un icono con forma de tarjeta SIM. Puede llamarse “Kit herramienta” o “Servicios Simyo” dependiendo de cuál estés usando. Pues bien, se trataría de abrir dicha opción y usando la ruta Servicio Roaming—>Selección de Red—>Selección manual marcar la opción “Nacional”. Si lo hemos hecho bien tendríamos que ver un asterisco al lado de la opción antedicha.
Para más ahorro todavía, hay quien recomienda establecer la red a la que el móvil debe conectarse de manera manual. Vamos a Ajustes—>Conexiones inalámbricas—>Redes móviles—>Operadores de red. Veremos que se realiza una búsqueda que dura unos segundos y nos saldrán normalmente 3 o 4 opciones (movistar, vodafone ES u Orange, y). Pues bien, marcamos Orange (dependiendo del móvil, puede que se llame Jazztel o Simyo) y ya está. Por seguridad, yo recomendaría reiniciar el terminal después de realizar estos cambios.
Las OMV funcionan en modo roaming con la operadora que les da servicio (Orange en el caso de Simyo y Jazztel), como cuando te vas otro país. Por eso muchos veréis que aparece una “R” al lado del indicador de cobertura. Lo que hacemos con todo esto es obligar a que nuestra SIM se conecte a la red de Orange y no tenga que estar constantemente buscando otras opciones para conectarse.
Eso sí, si vais a viajar fuera de España acordaros de poner poner el valor en “Automático” en el caso del primer truco y en “Seleccionar automáticamente” en el segundo.
La opinión generalizada es que estos cambios hacen que la batería dure más, incluso bastante más… si los usas, te rogaría que nos dejaras tu impresión en los comentarios para compartir experiencias.
Valora este artículo:
… y como decía en Twitter, seguramente allí intentará reflotar la empresa celestial, que falta le hace y nadie mejor que él para conseguirlo. Aún siendo totalmente contrario a las políticas de producto de Apple, reconozco que se va una de las personas que más ha podido influir en la tecnología de los últimos años, un visionario donde los haya con un cariz empresarial que ya querrían la gran mayoría de directivos del mundo.
Así aparece la web de Apple ahora mismo, un homenaje sobrio y elegante:
Descanse en paz.
Valora este artículo:
Ya hace días que estoy esperando tener un ratito para ponerme a desarrollar algunos posts que tengo en mente. De hecho hoy quería escribir uno pero acabo de encontrarme con algo que ha cambiado mis planes (no en cuanto a escribir, sino sobre qué escribir). Vía el twitter de nuestro amigo Kilian, más conocido por allí como @cmos486, me encuentro con un artículo muy interesante. Interesante porque lo que ahí se cuenta lo he visto yo mismo en mi entorno (y muchos de vosotros seguro que también) y dice mucho de la personalidad del empresario medio patrio.
El artículo está ubicado en la sección blogs de la web aragirona.cat y está escrito por Jair Domínguez. Como podréis adivinar por el dominio, tanto la web como el blog están en catalán. Para aquellos lectores de esta bitácora que no hablan dicha lengua (en caso contrario mejor id al original) he desarrollado una traducción porque el artículo lo merece de sobra:
No es país para Cayannes
El otro día bajo al pueblo y veo que un agricultor que vende las cuatro mierdas que tiene en su huerto va en un Volvo XC90, un coche de 60.000 euros. No me indigna sólo el precio, sino el hecho de que sea un puto SUV de urbanita, uno de esos coches que quiere ser un cuatro por cuatro pero que si tropieza con un charco de agua en la carretera tienes que llamar a la grúa. Se emocionan y piensan que es un puto Nissan Patrol de los 80, de aquellos que les sudaba la polla si le metías gasolina normal o súper o si te meabas en el depósito.
Los gabachos hace años que lo saben. Los alemanes también. Con una renta per cápita de el doble (EL DOBLE) que la española, los alemanes son gente que se podrían permitir tener un Cayenne aparcado delante de casa PERO NO LO HACEN. Son, en su mayoría, conscientes de cómo están las cosas y saben que invertir cien mil euros en un monovolumen familiar es de subnormal. Aquí, en cambio, Juan el carnicero y Pedro el encofrador se han comprado un Cayenne. Es un coche que consume dieciséis litros a los cien kilómetros. La gente que se lo compra te dice que es un todo terreno de altas prestaciones. Bien, sólo os diré que si subís la “collada de Toses” en fin de semana veréis al menos cuatro Cayennes hacia abajo como tortugas, derrapando patéticamente las ruedas al sol de mediodía.
El vicio del capitalismo. Las fluctuaciones de la economía, tan golosas ellas, han hecho que nuestros vecinos se hayan vuelto lo suficientemente locos para comprarse coches que valen como una casa. Los efluvios del dinero, hipnóticos, efímeros, hacen correr a los nuevos ricos hacia el concesionario Porsche como si no hubiera un mañana. Pero la vida es muy puta i muy larga y no perdona a los frívolos. Me dice un amigo que trabaja en el banco que Pedro el encofrador está devolviendo los recibos de la escuela de inglés del hijo. Ey, pero el Cayenne en el garaje.
Valora este artículo: