En la entrada sobre el radiocd salió el tema del MSX y ahí forjé la idea de hacer una entrada sobre mi primer ordenador. Luego Lolo va y publica un vídeo cachondísimo de una conversación sobre una cinta VHS y un Spectrum, y ahí sí que ya no me puedo resistir a hacer una entrada sobre mi “amor primigemio”.
Tenía entonces 10 años. No recuerdo cómo fue que oí hablar de los ordenadores ni dónde pude ver alguno (sé que la película Juegos de Guerra tuvo mucho que ver), pero en mi casa no había comida o cena donde no dejara caer la ilusión que me haría algo así. Pasaron los meses, llegó mi cumpleaños y no hubo ordenador. En eso llegamos a diciembre y mi abuela paterna fallece el día 20. El día 25 por la noche (la noche de “Papá Noel”) mi abuelo, con lágrimas en los ojos, me entregó mi regalo diciéndome que lo habían comprado mi abuela y él pero que por desgracia ella no estaba para verme. Abrí poco a poco el envoltorio, con la tristeza entendible dada la situación, y vi la palabra “Canon” escrita en la caja. Lo primero que pensé fue que era un radiocassette para escuchar música (no sé porqué formé esa asociación en mi mente). Pero cuando vi ante mí la caja entera fui abriendo los ojos paulatinamente hasta que se me pusieron como platos: era un ordenador MSX Canon V-20:
Lógicamente me abalancé sobre mi abuelo dándole un abrazo muuuuy largo. En aquel entonces un ordenador no era algo que todos los chavales de mi edad tuvieran, ni mucho menos, y entendía perfectamente el esfuerzo económico que habían tenido que hacer para regalármelo. Cuando volvimos a casa, mis padres me prohibieron encenderlo hasta el día siguiente. Como no podía dormir, me pasé toda la santa noche leyendo los manuales que lo acompañaban:
Estas dos fotos están sacadas de la web Museo 8 bits, ya que no conservo ni la caja ni los manuales (por desgracia).
Me estoy viendo ahora mismo sentado en la mesa del comedor, intentando no hacer ruido para que mis padres no me oyeran, pasando las páginas del libro azul denominado “Manual de referencia Basic” (esto lo digo de memoria pero estoy casi seguro de que se llamaba así). También tengo grabadas en mi mente las páginas de ese libro, explicando cosas como “Print”, “Input”, “Cls” etc. etc. Posiblemente fue la vez que más a gusto estudié en toda mi vida, y eso que no entendía nada de lo que estaba viendo.
Por fin llegó la hora de conectarlo. Los MSX se conectaban a la toma de antena de la televisión convencional, es decir no llevaba monitor. Lo encendí y lo primero que vi fue esto:
Imagen sacada de la web Zona de Pruebas.
Y ahí empezó todo. A partir de ahora todas las fotos son mías ya que todavía conservo “la máquina” (haciendo clic en ellas las veréis en mayor tamaño). Aquí una visión general:
El cerebro de esta preciosidad era el Zilog Z80A a 3.25 MHz. Podría procesar 16 colores. Como curiosidad, este micro lo integraron posteriormente la Sega Master System y la Sega Game Gear. La Game Boy y la Game Boy Color montaban una variante del mismo. Y en la actualidad se integra en dispositivos como calculadoras e incluso tengo entendido que en armamento militar. 32 Kb de ROM y 64 de RAM eran sus características en cuanto a memoria (igualito que hoy en día, ¿eh?).
El MSX también tuvo la peculiaridad de ser un sistema, una plataforma, en la que participaron varios fabricantes (la gran mayoría de origen japonés). Es decir, podías encontrar ordenadores MSX de la marca Sony, Canon, Toshiba, Philips, Yamaha, etc. Para mí fue un preludio de lo que después ocurriría con el PC (es más, el Basic que usaban los MSX fue desarrollado por Microsoft, cuando empecé a programar en basic para PC el hecho de haberlo realizado antes en MSX fue una ventaja bestial).

Zona para insertar cartuchos en la parte superior
La gran diferencia entre los sistemas MSX y los demás (Amstrad y Spectrum) eran los cartuchos. Estos juegos tenían menos limitaciones que los tradiciones juegos en cinta de cassette (sí amigos, para los que no vivieron esa época cuando les dices que los programas y los juegos los grabábamos/ejecutábamos en cintas de este tipo les parece que les estás tomando el pelo). Algunos cartuchos integraban chips dedicados como el de sonido, lo cual le hacía sonar mucho mejor que usando exclusivamente el hardware del ordenador. El primero que tuve fue el Némesis 2, de Konami. No os perdáis este vídeo, es la primera fase del juego incluyendo la pantalla secreta que se abría cuando entrabas dentro de la nave que era el “monstruo” de final de pantalla:
Estos son los juegos que marcaron un antes y un después. Si preguntáis a cualquiera que haya vivido la época de los 8 bits os dirá lo mismo: no han existido videojuegos más adictivos que esos, ni tampoco más destroza-joysticks (yo me cargué alguno que otro con este título, madre mía qué difícil era el jodido). En esta imagen podéis observar los puertos para mandos de juegos:
Antológicos eran los cabreos que me cogían cuando jugaba, los gritos se oían hasta la otra punta del pueblo y más de una vez no podía contenerme y le metía unos zambombazos en la zona de los cursores que hacían que el ordenador saltara unos centímetros en el aire. Algunos lectores, como mi hermano Álex y nuestro amigo común Jota seguro que me recuerdan con los ojos fuera de las órbitas y acordándome de toda la familia de los programadores que habían creado tales engendros de la dificultad. Para más puñeterismo no se podían guardar partidas, lo máximo si tenías suerte es que cuando pasabas de pantalla te daban un código para la siguiente, de manera que cuando volvías a poner el juego podías acceder directamente a la última misión en la que te habías quedado. No era el caso del Némesis 2: si apagabas el ordenador, o se iba la luz… ¡a empezar otra vez desde el principio! Aquí una foto de la zona más castigada por mis ataques de locura, de hecho creo que alguno de los cursores no funciona fruto de los puñetazos:
Como curiosidad la saga Némesis se llamó Gradius en otros países. Cuando leo las palabras que salían en la intro (en inglés entonces) todavía se me pone la carne de gallina:
Año Cósmico 6664- El Dr. Venom, Director General de la Agencia de Ciencia Espacial intentó dar un golpe de estado, pero fracasó y fue capturado. El Emperador Lars XVII expulsó a Venom junto a otros conspiradores al planeta Sard. un año después, Venom y algunos de sus colaboradores escaparon de Sard.
Año Cósmico 6666- A pesar de la búsqueda de la Armada Imperial, no se ha encontrado a Venom. Todas las comunicaciones con los 7 planetas, la Neo- Srace- Plant de Nemesis, se paran de golpe. Está claro que alguien ha invadido los planetas. El invasor es el Dr. Venom, que intenta hacerse con el control de Nemesis conspirando con los Bacterion. Entonces, el Concilio Mayor de Nemesis decide enviar la Metalion N322 StarFighter. James Burton, expiloto de la Vic Viper y Capitán Especial de la I.S.F. (Imperial Space Force), vuelve a ser el elegido para pilotar la Metalion.
Konami fue un gran y prolífico desarrollador para MSX ya que aparte de las máquinas recreativas su gran negocio fue esta plataforma, y de hecho supuso su introducción en la programación de videojuegos para hogar. Supongo que el que tanto la empresa como el sistema fuera de origen japonés tuvo mucho que ver.
El MSX típico tenía 2 ranuras para cartuchos, además de la que os he mostrado había una entrada lateral:
Si ponías un cartucho en cada ranura que contuviera juegos diferentes (y de la misma casa, Konami era la reina en este formato, por ejemplo el Metal Gear nació entonces) normalmente podías conseguir bonus como fases ocultas, posibilidad de poner trucos, etc. También se podían usar estos buses para conectar periféricos como controladoras de disquette (he llegado a ver en muchos psicotécnicos donde te hacen la revisión para el carné de coche ordenadores MSX conectados a dispositivos para medir los reflejos y agilidad visual).
Recuerdo las guerras dialécticas que montábamos los “frikis” de entonces: mi MSX es el mejor, que no que no que mi Amstrad saca más colores, pues mi Spectrum tiene miles de juegos disponibles…. la conversación se acababa cuando los llevaba a mi casa y les enseñaba lo que era un cartucho como el del vídeo. Nuestra revista común de cabecera era Micromanía, y además me tragaba todas las dedicadas a mi sistema (MSX Club, MSX Extra, y más que no recuerdo). En estas revistas salían programas y juegos en Basic que había que introducir línea a línea, madre mía la de horas que me podía meter introduciendo código, pero fue una fuente de iniciación inmejorable (todavía tengo metido en el cerebro las famosas frases “syntax error” y “illegal function call”).
Portada revista MSX Club sacada de la web de Konamito, en aquel entonces ya vemos la utilización de tías buenas en formato píxel para atraer a los frikis jejeje.
Uno de los grandes hándicaps del MSX fue la semejanza de su arquitectura con el Spectrum, ya que éste era bastante inferior en capacidades gráficas y de sonido. Debido a esta singularidad, numerosos juegos que salían para la plataforma de mis amores eran meras conversiones de su versión para Spectrum con poquísimas (o ninguna) mejoras, redundando en un mayor beneficio para las casas desarrolladoras (seguro que os suena Dinamic y títulos como Army Moves, Abu Simbel Profanation, Camelot Warriors, Dustin, Freddy Hardest, Capitán Sevilla… ¿verdad?). Esto hacía que para poder disfrutar de toda la potencia de nuestras máquinas tuviéramos que recurrir a los cartuchos y su mucho mayor coste. Aquí tenéis un ejemplo claro de conversión, comparadlo con el vídeo del Némesis 2 y comprobaréis la gran diferencia:
Otro género que me encantaba era el de las aventuras conversacionales. Se trataba de juegos en los que el usuario “ordenaba” las acciones a realizar a través de texto escrito. Las pantallas eran estáticas y te desplazabas por ellas a través de comandos tipo: norte, sur, este, oeste, coger libro, leer libro, abrir puerta, etc. etc. Por supuesto lo primero que hacías cuando te perdías era escribir insultos y como te pasaras con ellos “morías”. Para mí fueron el preludio de lo que serían las aventuras gráficas. Juegos legendarios de este estilo fueron “Don Quijote” de Dinamic y La Aventura Original de Aventuras AD:
El pirateo también existía entonces. Existían unos programas llamados “copiones” que se usaban para grabar el contenido de los cartuchos a cinta (sólo los que no llevaban chips adicionales), con la particularidad que había que meter los cartuchos con el ordenador encendido (asumiendo el consiguiente riesgo de cargártelo) para poder hacer el volcado. En aquellos años yo me escribía (aunque parezca increíble a través de carta “normal”) con gente de diferentes zonas de España y nos enviábamos cintas de cassete con unos cuantos juegos en cada una (comprábamos de 90 minutos para que cupieran más), y envolvíamos las cintas con papel de aluminio de cocina en la creencia que era más difícil para Correos saber qué contenía el paquete y además para que las “máquinas detectoras” no las magnetizaran. Los juegos que más me viciaron de los volcados a cinta fueron The Goonies, basado en la película del mismo título:
Y Twinbee:
En esta foto, podréis observar los diferentes conectores que incorporaba. De izquierda a derecha: impresora (el abuelo del puerto paralelo), cassette y antena.
Y aquí los cables de conexión a cassette y antena:
Los juegos de cinta funcionaban de la siguiente manera: ponías la cinta en el reproductor, programabas el comando de carga en el ordenador (el añorado RUN”CAS:” o LOAD”CAS:”) y le dabas al play (había unos reproductores específicos que incluían un conector extra que le “ordenaban” ponerse en marcha cuando tocaba). Al instante empezábamos a oír los pitidos clásicos (os he dejado un mp3 con un ejemplo que podéis bajar haciendo clic aquí) y entonces te ponías a rezar para que en el tiempo interminable que pasaba desde el inicio de carga hasta el final no hubiera ningún error que te hiciera empezar otra vez de cero (algo que ocurría a menudo). Sí amigos, otra cosa increíble para los nacidos en la época de PC: para jugar tenías que esperar bastantes minutos hasta que el juego se “metía” entero desde la cinta de cassette a la memoria del ordenador. Las casas programadoras competían a ver quién era la que conseguía la pantalla de carga más vistosa: una imagen fija sobre el juego para que te entretuvieras mirándola mientras cargaba el juego en sí (legendarias son las carátulas e imágenes de Alfonso Azpiri que pasará a la historia entre otras cosas por ellas). Un ejemplo de estas pantallas de carga:

Unos 2 o 3 años después de comprarme el MSX me regalaron una mini-cadena de música que tenía una característica especial: un botón que al activarlo reproducía (y grababa) al doble de velocidad de lo normal. Asumiendo que tenía 2 compartimentos para cintas de cassette, el mayor uso que le hacía era para copiar las cintas en la mitad de tiempo. Pero se me ocurrió probarlo con los juegos y en la mayoría de casos funcionaba, le metía el doble de velocidad y tardaba la mitad en ponerme a viciar.
También fundé un club de MSX que aglutinaba a jugadores de mi población y cercanas. Juntábamos dinero para adquirir juegos y luego nos los grabábamos unos a otros, y también adquiríamos cartuchos que íbamos disfrutando unos días cada uno en un orden preestablecido. Tened en cuenta que éramos chavales de unos 15 años con muy poca capacidad económica, y no tenía la concienciación que tengo ahora con el tema de la piratería (creo que entonces no la tenía casi nadie). En ocasiones también quedaba con algún amigo que tenía un ordenador de otro sistema y nos los intercambiábamos por unos días junto con los juegos.
Podría estar horas y horas hablando de esto, pero creo que ya está bastante bien, la verdad es que me he quedado a gusto jejeje. Me doy cuenta de que me estoy haciendo viejo cuando hablo con tanta añoranza de algo que pasó hace muchos años. Acabaré esta entrada dando unos vínculos para que los nostálgicos del MSX encontréis recursos, información, emuladores, etc. Y es que aunque no lo parezca existe una comunidad de fieles que ya quisieran para sí muchas asociaciones. Aquí van los vínculos:
- Konamito
- Artículo en Meristation sobre Konami y el MSX
- Fundación MSX Resource Center
EDITADO EL 27/06/08: gracias a algunos comentarios a esta entrada he descubierto algunas otras páginas/blogs que hablan sobre el tema y que son lecturas muy muy recomendables:
- El blog de Manu: MSX, 25 años de un estándar
- El Pixelblog: MSX en la Edad de Oro del software español
- El blog de The Punisher: Los patitos feos del software español 6–>Iber Software
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